En mi intento de abandonar los vestigios del dolor que carga mi alma me puse a escribir mis amarguras, mis tristezas y unos destellos de conformidad con la vida, con Dios y los demás. Bitácora del dolor es la conjugación de las palabras que se ahogan en la garganta cuando solo te acompaña la soledad, cuando en un cuarto vacío y oscuro, se vuelven solo silencios. Y se dibuja en la mente las formas de terminar con el sufrimiento de una vez por todas, y navegan en tu mente las locas ideas de tu infierno personal. En las palabras comulgan todos dolores haciéndose presentes en todas sus formas, porque al dolor físico lo acompaña un alma pariendo sufrimientos, que trae una mente desde ya hace mucho tiempo. Así mente, cuerpo y alma, solo comparten eso, “el dolor”.
La necesidad de escribir de expresar, de dejar salir, es la necesidad de buscar la libertad, porque uno vive preso de sus miedos, de sus propias inhibiciones, de su autocomplacencia, y se vuelve autodestructivo. Por que hay marcas que ahondan la distancia del olvido, y cada uno carga su cruz, vive su calvario. Desde la férrea medula del tiempo y en el cofre carnal se resucita el latido del silencio en palabras mudas, cada trozo de mi sombra vana, se desdibuja en la mirada esquiva de la nada, y uno se vuelve uno con la nada misma. Y así buscando la salida, la fe, la esperanza o la razón para seguir uno se propone a escribir su pensamiento en los inmensos mares de silencio y de olvido. A engañar la realidad así nada más creando entre palabras un sentimiento que no hierra, que salda desde dentro como para convencerse uno mismo que hay una salida. Y que esta empieza de uno mismo, fin y principio de todo, nadie te puede ayudar, acompañar o darte todo en bandeja el cambio empieza por uno mismo.
Y allí donde se cruzan las penas, en los caminos de la vida no hay acatájos ni desvío hay que atravesar los peores momentos para que uno sepa que esta vivo. Por esa es la vida una suma de momentos y si uno quiere ganar primero tiene que perder. Tiene que sufrir para luego reír, así guardar en el arcón del recuerdo solo buenos momentos y los demás desterrarlos al olvido. Tal vez cometo Sincericidio sincero en algún desborde de palabras, pero que le vamos a hacer porque autocensurarse porque ocultar la realidad o mi verdad, si siempre viví por mi ley por ella voy a morir diciendo mis verdades pese a quien le pese, no me puede afectar ni usar eso para atacarme sin mostrar la inmundicia que lleva dentro y exponerse ante todos, ante Dios, ante el mundo. Si no hago así en la palabra escrita morirá conmigo el sentimiento y las razones porque he vivido.
Martes, 19 de octubre de 2010, 19:20 h.
A veces las palabras duelen tanto aun las que vienen del pasado, a revolver las entrañas del recuerdo. Como si fuera muriendo en cada palabra. Cuando palabra por palabra se muere lento, como ignorando aquello que debía ser olvido. Lastiman como el recuerdo de cada ilusión perdida en la vida. Tras la desilusión y la decepción que se repite en le presente.
Y cada sentimiento se repite, vuelve a hacerse carne en mi presente como si se reviviera cada pena, cada tristeza y ese sentimiento de impotencia, autocomplacencia que alguna vez sentimos. Y debían ser solo olvido, pero que vuelven a sentarse a tu lado, como si el pasado volviera a recordarnos todos los momentos malos que hemos vivido.
Ese sentimiento cautivo que se anido en mi pecho, después de intercambiar unas simples palabras que anduvieron más de lo necesario. Y ahondaron, muy hondo, en mi alma furtiva del recuerdo intentando llegar al olvido, pero que hoy ha caído en el abismo de uno mismo. Hoy hablan por mis palabras escritas su nombre y nombran espejismos. Y reaniman viejas heridas, el mismo peso de las palabras me lastima aquí dentro, volviéndose pensamiento en el inmenso limbo de mi mente tomada por la dictadura de los sentidos.
Soy esclavo de mis palabras, infinito punto cardinal del tiempo, rincón de mis espacios en el transito de mi existencia, efímera circunstancia de mi esencia, de mi presente de lo que soy y lo que seré más halla del tiempo. Porque son marcas que uno lleva dentro y aunque no se vean en mi rostro, en mi cuerpo, no dejaran su presencia en mí. Y su retorno es inminente volverán cada vez que ahonde en mi memoria en sus recuerdos a atormentarme mi presente o a dejar pasado de lado. Da igual, lo seguro es que ¡siempre volverán!
Victor
Domingo, 17 de octubre de 2010, 21:18 h.
Palabras y mil palabras, se ahogan en la garganta de los que sufren la ausencia de la expresión de un sentimiento. Donde se vuelve el amor algo nefasto en nuestras vidas.
El amor es el asesino que te apuñala por le espalda, te desangra se regodea en tu sangre, te humilla y te arrodilla sus pies, para escupirte la cara su desprecio. Mientras tu lo veneras, lo idolatras, idealizando como sí fuera lo más hermoso del planeta, mientras das la vida por la gracia de su sonrisa por obtener un suspiro, migajas de su cariño, la limosna de una caricia al abrigó de la esperanza de tener el milagro de sus besos.
Cuando tendido a sus pies besas su sombra que es lo que puedes alcanzar mientras suplicas que desde el altar de los cielos que le has fabricado para el, baje su vista y te vea a ti descubriéndote parte de él, mientras sólo tu estás, vas haciendo sólo mísera expresión patética del perdedor ese que ante el amor es menos que la nada tan inexistente menos que humano, que el animal a quien suelen llamar mascota. Eso hace el amor en su desmedida ambición por tenerlo todo a sus pies aunque sea para darse lujo de ignorarlo como hace de quien en verdad cautiva.
Pero a pesar de saberlo no podemos evitarlo caemos de nuevo en las garras de este sentimiento furtivo y nos volvemos presa fácil para el ser, ese ser emotivo que habita en la entrañas de tu ser. Y caemos en el abismo de sus ojos, bordeamos sus mejillas, hasta tener de destino unos labios de espíritu asesino.
No podemos evitar enamorarnos si la vida nos va presentando seres de luz que llegan a nuestra vida de improviso, sin esperarlo, y de el lugar menos pensado, de un ángel consagrado en mujer que se vuelve carne ante tus ojos. Y aunque la conoces a la distancia la descubres como si fuera la primera vez que la ves, parece mentira que a veces de estar buscando por tantos lados no vemos lo que tenemos al lado. Nos guiamos por la exterioridad de las personas y caemos engañados en el embrujo de unos ojos tramposos que de hermosos guardan la fealdad de sus almas. Esos son los perores desamores los que te engañan que no te dejan mirar la belleza que esta en el mundo, de compañeras de a vida que están a tu lado cuándo más lo necesitas.
Así se vuelve el miedo de perder la amistad por amar las líneas de su piel por atrapar su ausencia en la cama. Por probar sus besos en un intenso torbellino de pasión, por anestesiar la memoria y olvidar todo, que no importe nada más. Que sea un nuevo comienzo, que no se pierde nada sino que gana todo, y si el destino nos vuelve un corazón partido. No perder a ese ángel de mujer de nuestras vidas.
Para ganar hay que perder, si no se arriesga todo, si uno no se juega en la vida y va de frente por más golpe que le espere, para que vivir. Para que uno valore los pocos buenos momentos que da la vida, tiene que haber atravesado un mar de tristezas, amarguras, penas y depresiones. Tiene que haber sentido el dolor para saber lo que es estar bien, llorar mares de sal para darle tanta relevancia a una sonrisa. Y la importancia a una lágrima que es arrancada por un haz fugas de felicidad que te abraza el alma cuando al encontrar en la vida gente buena y de ley que te acompaña en tus malos momentos. Para disfrutar de la simpleza de las cosas que nos regala la vida, esas pequeñas cosas que tiene este mundo gratis para nosotros, he ignoramos por ver más halla de lo que dan nuestros ojos.
Hay que aprender a disfrutar de esas pequeñas cosas para darle sentido a lo que es estar vivo, volver a enamorarse de la vida, disfrutar lo poco que nos regala y no pensar en lo que nos quita. Darle una chanceé a el amor por la vida, por los sueños, por lo bueno, y tomar esos pocos momentos exprimirlos a full. El amor por demás, por quién te acompaña, por los amigos, por la familia, por los hijos, por los sobrinos y por todos los afectos que se cosecha en los caminos de la vida.
El amor puede ser sinónimo de dolor o de felicidad solo esta en uno darle ese significado correcto. Yo ya estoy cansado de buscar solo amores furtivos, hoy solo le doy cabida a mi vida a los amores de por vida, esos inocentes que vienen sin que uno los llame y te agarran desprevenido, no te sueltan se quedan contigo, más halla del tiempo y la distancia.
Victor
A prueba
Escucha, nunca sabes si dirán las palabras justas que estabas esperando.
Abre, nunca sabes si era la persona que siempre soñaste.
Despierta, nunca sabes si ese día cambiará el resto de tu vida.
Habla, nunca sabes si tus palabras despertarán sentimientos en personas insospechadas.
Cambia, nunca sabes si el nuevo camino te traerá nuevas alegrías.
Analiza, nunca sabes si la situación que te acongoja está disfrazada de oportunidad.
Arriesga, nunca sabes si tus movimientos audaces serán el comienzo de una cadena de éxitos notables.
Camina, nunca sabes si tus huellas serán el camino que sigan aquellos que confían en ti.
Perdona, nunca sabes si las ofensas son en realidad pruebas que ayudan a crecer.
Estimula, nunca sabes tus acciones generarán acontecimientos a tu favor.
Agradece, nunca sabes si lo bueno o lo malo que te sucede es ni más ni menos que la señal que el Buen Dios te está poniendo.
Sábado, 16 de octubre de 2010, 12:50 h.
Creo que estoy volviendo a enamorar de la vida después de tanto aborrecer mi vida de sufrir entre soledades y desprecio, de padecer las sinrazones de estar vivo. De habitar en el olvido y ver mis malos recuerdos hacerse carne otra vez. Me duele pensar que hubiese sido de mí sin las palabras de aliento que fueron el alimento de mi fe. Del regalo de una sonrisa y los destellos de una mirada clara, que me acompaño en mis peores momentos de sufrimiento. Me estoy dando cuenta de las razones que me hacen seguir más halla de mi terquedad y obstinación, que junto a mi orgullo me condujeron aquí antes de conocer a estos seres de luz que me regalan sus destellos entre palabras y tiempos compartidos.
Se derrama sobre mi alma el calor de su palabra, y la ilusión desnuda, nace en mi mirada cuando veo la cansada frase que se da tiempo para ser destino de estos ojos perdidos en el abismo de uno mismo. Que quitan mi pena por un instante, justo en el momento y antes de abandonar la vida, de dejar morir la fuerza que habita en mi, en no se donde, que volverá nacer después de cada muerte de la esperanza perdida.
Tal vez solo me llegan así porque del ángel de mujer que escribe sus palabras me hace sentir el más sincero aliento de su alma sin más intención que verme mejor, que me hace sentir, siente mi dolor, que vive conmigo los malos momentos a la distancia, que no me deja caer y tiende su abrazo a la distancia. Con la palabra justa en el momento justo, cuando es más necesario, me cachetea silaba por silaba, para que reaccione, para atarme a la vida. Y no deja caer diciendo acá estoy para ti si lo necesitas, sin decirlo, pero te lo hace sentir y eso te pone bien. Así me va enamorando, cautivando, seduciendo con cada palabra de vida, con la bondad de su ser, como rozando mi espíritu con su alma, con un Dios en su palabra y mil razones que le da el amor a la vida. Ese que me contagio, ese mismo que mi ser abandono o nunca tuvo hasta que se hizo voz en sus labios y a mi llego. Como si nada tan oportuno a la distancia como si me conociera de siempre, ahora el resto me toca a mi pero ya tengo motivos para seguir… y como pago mis deudas, a la vida de mi vida, cada saldo se saldara en el resto de mi tiempo y se devolverá la gentileza desde la razón y mi corazón, cada palabra, cada gesto, cada abrazo y beso a la distancia. Con mi eterno agradecimiento y devoción sepan aquí estoy si lo necesitan para dar lo que se me dio y los intereses que la vida ponga a su favor.
Víctor
Á parir de hoy me perdono…
Me perdono… no ser feliz,
Me perdono... no saber amar,
Perdono… no haber sabido amarme,
Perdono… culpabilizarme,
Perdono… mi vergüenza,
Perdono… mi auto castigó,
Perdono… mis equivocaciones,
Perdono… mi ignorancia,
Perdono… mi inconciencia,
Perdono… mi separatividad,
Perdono… mi temor.
A partir de hoy comienzo a vivir,
Comienzo a ser feliz,
Comienzo a tomar las riendas de mi vida,
Comienzo a decidir cuáles son mis verdades,
Comienzo a dejar de ser una víctima.
A partir de hoy… reconozco mi divinidad,
A partir de hoy… decido atraer belleza a mi vida,
A partir de hoy… elijo reaccionar con amor,
A partir de hoy… empiezo a reírme de mí,
A partir de hoy… empiezo a sanarme,
A partir de hoy… soy uno contigo,
A partir de hoy… veo soluciones antes que problemas,
A partir de hoy… la magia empieza a manifestarse en mi vida.
Martes, 12 de octubre de 2010, 10:54 h.
Que sentimiento es la soledad, que hoy ésta presente en el mundo de los desposeídos, que como yo hoy navegan en esta tierra. Es común encontrar solitarios, solitarias, acostumbrados a su soledad. Como cuando lo estoy yo cuando siento que mi soledad duele, tanto que lástima y deseo solucionarlo. Pero a la vez extraño la soledad por momentos.
Las personas se acostumbran tanto a la soledad, a vivir aislados en su mundo, a no necesitar a nadie. Pero el precio por esa independencia y autonomía, es llegar a tu casa y encontrar sólo silencios, a el enfrentar la enfermedad sin tener quien te acompañe o cuidé, a no pronunciar palabras durante horas, días o a veces semanas por no tener con quien hablar de lo que sentimos, de lo que nos pasa, de lo que hicimos, ó sólo para matar el tiempo.
Pienso siempre en esto cundo me acuesto la tristeza al lado en mi almohada, con una lagrima enterrada en la garganta, que nunca será lamento, ni será derramada por más que haga falta. Siento en ese momento el vació, la nada misma.
Cuando las almas solitarias, habrá en el mundo, hoy la enfermedad de la soledad es un flageló del siglo XXI, lo veo en los ojos de muchos que como yo navegan en mares alternativos que no mitigan esto. Hoy las tecnologías ofrecen virtuales puntos de encuentro, no hacemos adictos o a los espejismos de Web, de las redes y tantos inventos, que solo nos despojan cada día más de la posibilidad del encuentro, de la palabra cara a cara. Porque a diferencia de los demás sólo nos quedamos en la virtualidad, no decimos y hacemos nada de lo que profesamos tras el resguardo de un teclado y como escudo una pantalla. Nos quedamos en nuestra fortaleza de la soledad, donde estamos resguardados de las decepciones, frustraciones, desamores y desengaños.
Jugamos a una amistad virtualizada, que nos engaña momentáneamente, pero no reemplaza a la amistad verdadera, que nos mitiga esta soledad, pero no la acaba sino que nos auto engañamos, librándonos del peso de nuestras almas.
Muchos como yo andan por la vida a mil revoluciones, trabajan todo el tiempo, estudian, no paran de ser posible, para no caer en abismo de si mismos. Para no parar y encontrarse solos, sin nada, ni nadie, aunque pareciera que convivimos diariamente con tantas personas a nuestro alrededor, estamos solos, con lazos solo momentaños. Junto a millón de desconocidos que pasan indiferentes por nuestra vida.
En mi caso creó que nunca me sentí acompañado en mi vida, por lo menos desde que tuve uso de razón aprendí lo que es estar solo. Por eso me resulta “fácil” dejar todo y a todos, cambiar de lugar, ir de un lado a otro, sin extrañar a nada ni nadie. Aunque muchas veces me “adopten” por decirlo de alguna manera, para algunas formas me vuelvo hijo, primo, hermano, familia, me intentan cuidar o aconsejar, me hacen tío tantos chicos que por momentos me da la impresión de tener mas de 100 sobrinos. Yo nunca llego a sentirme parte de esa familia, ni de mi familia. Siempre fui a contramano, no compartí reglas, moral o valores que no fueran los que hice en la soledad de mi experiencia personal, valga la redundancia. Confieso que de vez en cuando adopto a personas como si fueran mías, mis afectos, pero cuando siento que las necesito demasiado, me alejo, porque, sé que solo son solo otras personas que van de paso por la vida y nunca se quedaran conmigo, ni yo con ellos.
Víctor
Sábado, 09 de octubre de 2010, 21:08 h.
Enjuagar la lágrima en la palabra, llorar en cada silaba, como abandonando la tristeza que se encontraba cautiva de las miradas. Se libera así el alma de las razones que habitan en ella para que el dolor se anestesiara de una vez por todas. El sufrimiento de mi cuerpo me recuerda que aun soy cautivo de eso que me asfixia desde ya hace tanto tiempo, me limita y comprime en el espacio.
Hoy busco la razón que me libere que me deje salir de todo sentimiento que cause ese dolor aquí dentro que golpea en mis entrañas. Y no puedo sacar del interior de mí ser, desde la oscuridad de mi alma, lo que me hace una sombra. Ya no tengo lágrimas para llorar y debo aprender de nuevo a hacerlo antes de explotar de otras maneras más violentas. Por eso te busco, por eso te espero mi consuelo.
INSTRUCCIONES PARA LLORAR
Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.
Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.
Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia dentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.
JULIO CORTÁZAR
Viernes, 08 de octubre de 2010, 11:15 h.
Hoy comienzo una nueva vida.
Hoy comienzo una nueva vida; no dejaré que el pesimismo se apodere de mí, viviré relajado como los pájaros del campo, que saben que la naturaleza les proveerá el alimento; practicaré la paciencia. Si la naturaleza es paciente, ¿por qué no he de lograrlo si pertenezco a ella?; el roble tarda años en llegar a ser lo que es.
A partir de hoy tomaré buenas costumbres, buenas acciones y viviré abocado a ellas. Si me acostumbro a practicarlas, mi vida será distinta. Con la constancia y la práctica, mí mente se acostumbrará a ello y cada mañana despertaré con más optimismo, con más energía, con más alegría.
Pensaré sólo positivamente, no dejaré que nadie enturbie mis pasos. La vida me dio el instinto de saber diferenciar entre una persona positiva y una negativa; a estas últimas no las tendré en cuenta y no dejaré que invadan mi felicidad. Solamente trataré con personas positivas. A partir de hoy comienzo una nueva vida. No buscaré tanto el éxito de mis acciones sino que intentaré no fracasar en las tareas que me impongan; fracaso es no cumplir con lo que me proponga.
Victor
La palabra
Pablo Neruda
Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan…Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito…Amo tanto las palabras…Las inesperadas…Las que glotonamente esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen... Vocablos amados…Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío…Persigo algunas palabras…Son tan buenas que las quiero poner en mi poema…Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, brillantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas…Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto…Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de náufragos, regalos de la ola…Todo está en la palabra…Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita dentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció…Tienen sombra, transparencias, peso, plumas, pelos, tienen todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces… Son antiquísimas y recientísimas…Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada…. Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos…Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo…Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a la que ellos traían en sus grandes bolsas…Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra…Pero a los bárbaros se le caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes…el idioma. Salimos perdiendo…salimos ganando…Se llevaron el oro y nos dejaron el oro. Se lo llevaron todo y nos dejaron todo…Nos dejaron las palabras.
Jueves, 07 de octubre de 2010, 22:36 h.
“Así pues, hagan ustedes con los demás como quieran que hagan con ustedes; porque en eso se resumen la ley y los profetas.”
Mateos 7.12
“El que hace bien su trabajo, estará al servicio de reyes y de gente insignificante:”
Proverbios 22.29
“Te ganarás el pan con el sudor de tu frente”
Génesis 3.19
Dios mió bendice mis palabras, aquellas he dicho, y las que diré en un futuro. Alabando tu nombre sin pronunciarlo, dónde, le soy fiel a mi fe en ti y dejo todo de mí, silaba por silaba, como muriendo Palabra por palabra. No existe templo, ni iglesia, sinagoga o recinto que guarde mi amor, mi Dios, solo vivé muy dentro, en las almas de los que sufren, en los que imploran y ven caer la esperanza por las rendijas de la vida perdida, pero escuchan esa voz que los salva, la que viene de dentro y no te deja caer. Las palabras de mi Dios no las dice ningún pastor, párroco, falso profeta, cura, rabino o santurrón.
Las dice el padre que ama su hijo al punto de dejar todo él, la madre que da la vida por sus hijos, el esposo y la esposa consagrados en el amor , la fidelidad y la pasión, aquel que trabaja día a día por su familia hasta el limite de sus fuerzas. En los padres del amor que aunque no concibieron a sus hijos, aman hijos de la vida como propios.
En los que viven según sus valores, fieles a sus principios, ética y moral que marcan la ley que enuncia: has el bien, vive tu vida, sin perjudicar a los demás, respeta para ser respetado, di tu verdad sin importar las consecuencias siempre será la mejor opción a elegir.
Rompe las reglas, perdona rápido, besa lentamente, ama verdaderamente y nunca te arrepientas de nada que te haya hecho sonreír.
Tal vez en mis preceptos no se encuentren rasgos de la palabra de los hombres que se declaran portadores de la voz de Dios, aquellos que por un modesto diezmó, dan la oportunidad de escuchar de su boca las enseñanzas de un padre celestial, que promete un paraíso, al final del calvario, vendiendo las parcelas del cielo por una devoción de autómatas junto a un mensaje apocalíptico y la opción de ser la única salvación.
Nada más lejos de esto jamás seré esclavo de promesas vacías jamás dejare, que los hombres me digan como vivir mi vida de acuerdo a tus enseñanzas, cada uno, cada religión interpreta las palabras a su favor, yo no creó que haya un Dios que quiera que nos separemos diferenciándonos, por nuestras creencias, nuestra piel o cualquier cosa sea que excusa para alimentar el odio, la violencia y la guerra. Sí fuimos hechos a su imagen y semejanza, si somos su creación, eso no nos hace hermanos de algún modo. Más halla de haber leído el Tora, la Biblia, el Coran, los textos diagnósticos, etc. Creó que la única religión valedera será la que sólo hable de amor. No creó en instituciones, hombres o profetas.
Si hay un Dios, sólo creó, en el, vivo, bajo mi ley creó que coincide con parte de las leyes de las escrituras, de los distintos libros sagrados de varias de las religiones más importantes que hablan de amar todo ser en este mundo por ser una magnifica creación del Señor, de tender la mano al necesitado, tratar de ser humilde, pero sobre todo de no buscar excusas cuando algo nos sale mal cada uno es responsable y debe hacerse cargo de las decisiones y actos que toma no culpar ni al destino, o buscar a quien culpar.
Vivo y muero por ley, soy esclavo de mis palabras no tengo nada en esta tierra, que no sea mi palabra, mi honor y fe. No pienso cambiar mi parecer, no rezo más que para pedir que se me de fuerzas para seguir pelando la vida, para que los míos estén bien, porque los quiero o amo, esperando que sean felices. O para agradecer a ver llegado a este punto de mi vida por ser quien soy, sin haberme traicionado, sin vender mi alma. No me arrodillo ante nadie, no temo morir, mientras sepa que más haya de mi eterna soledad a un Dios que me acompaña y no me deja caer. Y por duros que sean los golpes que me de la vida he de levantarme para seguir, estaré aquí hasta que me llame la muerte a dormir el sueño eterno.
Victor
Miércoles, 06 de octubre de 2010, 14:00 h.
Hoy no acompaña la retórica de la palabra escrita, sino un sentimiento de ausencia, de vació, de la nada… no se bien como explicarlo, pero se que no es la primera vez que lo siento aquí dentro, se que ya pasará.
Debería ser otro mi mal, o directamente un sentimiento más pleno, por ya haber empezado a dar mis primeros pasos con el andador. Pero es como si siempre esperará más. Así es naturaleza humana nunca estamos conformes con nada, siempre que llegamos a obtener lo que deseamos queremos un poco más. Más dinero, más lujos, más poder, reconocimiento, deseamos a la mujer de nuestros sueños con ese platónico sentimiento con llena el corazón pero cuando la tenemos a nuestro lado no las cuidamos empezamos a ver a otras personas con esa mirada de amor platónico y perdemos lo que tenemos. Nos acciona la velocidad pero cuando llegamos al limite este se hace poco buscamos más potencia para correr y así seguimos hasta que la superamos, nos matamos, o tal vez solo nos herimos.
Aprendiendo a caminar queremos correr, cuando corremos queremos volar y pasar todo limite que nos de la razón. No quiero que decir que esto este mal mientras que sea en su justa medida hasta un poco de ambición es bueno. Pero todo exceso hasta de lo bueno se convierte en malo. Tal vez yo mismo me estoy dando cuenta de los límites de los tiempos que debo respetar por ahora, pero solo por ahora, los voy a superar en su oportunidad.
La madre María Teresa de Calcuta decía algo así “cuando no puedas correr, camina, cuando no puedas caminar usa el bastón… pero nunca te detengas… nunca dejes esa fuerza que te hace seguir…” no creo haber sido textual ni lo suficientemente literal en mi cita. Pero si en la esencia de sus palabras eso que me motiva para seguir, esa fuerza que viene de no se donde… mi tenaz lucha pos vivir, mi obstinación y terquedad que mantiene todavía aquí. Y el enfrentar a la vida, para cerrarle la boca a todo el dijo “¡¡¡que no podría hace!!!”.
Así es y será el camino que elegí en la soledad de mi alma, en la idea que se apodero de mi mente por lo que soy así no le busquen otra explicación.
Lunes, 04 de octubre de 2010, 13:08
Mi alma sufre la agonía de ver a su corazón muerto violentamente, victima d las palabras que en un mensaje lo aniquilaron, con una razón, rematando al moribundo ya en el piso yacía, fue presa fácil para el tiro d gracia. Ha intentado llorar pero ya no le quedan lágrimas, sí algo le faltaba para acabar en más sufrimientos, que llegarán al ultimo suspiro. Vengan y pateen su cuerpo tendido en el suelo, que ya no siente nada, mutilen su espíritu caído, que se resiste al olvido. Vean como yace sin sepulcro el mendigo corazón partido, que beban su sangre las entrañas del suelo, derrame lágrimas el cielo demostrando su duelo ya que nadie más, lo hará jamás, ni habrá consuelo. Ha muerto con el mí fe, mi esperanza o futuro, lo remato un amor prohibido e imposible, un delirio fomentado por un mensaje equivocado. Ya no quiero esto en mi vida, lo destierro, que inútil sentimiento, que cercanía al infierno, como lo es la pasión sin destino y el amor no correspondido. .
La tristeza inmunda mi alma y el espíritu se desgarro por faltas de esperanzas. Las penas lastiman por dentro, vuelven recuerdos como fantasmas. Mis sueños se confunden con mis desvelos, son pesadillas estando despierto.
Me destierro de la razón dominado por la pasión me abandonó sin suerte a esperar la muerte para superar la vida y dejar todo por el silencio y la soledad, pero está vez con la paz y la tranquilidad de haber cumplido Día a día con los designios de mi destino sin deudas, ni castigos, sin rencor, sin amor.
Para darle fin a todo dolor dejando todo sentimiento de lado, ya estoy cansado sigo sólo porque estoy vacío, hasta las lágrimas me dijeron adiós.
Con un alma inmunda de tristezas, con las penas clavadas en mi pecho, con un corazón de ilusiones de destrozadas, engendrado en el despecho, del eterno desprecio, de haber sentido solo rechazos.
Grito en el silencio de mudos ruidos, estoy por dentro hecho pedazos, no existe fe, ni esperanza que me salven, mis sentimientos se han hecho a un lado, como si NO existiera más que el vació existo por que no queda otra, no porque yo haya querido.
Esta vez no hay vuelta atrás no existen motivos valederos para seguir vivo, Ni razones para el áspameto de la muerte y su teatro. Sólo me queda el aislamiento el abandono en la soledad y el silencio, eso que conozco por ser un solitario ermitaño desde hace años, está es ultima oportunidad de sanar viejas heridas, sí mí cuerpo no sana, no sanara mi alma.
Y sí es así aplicare la sentencia envestida en mi, cuando en una cama, abandonado me prometí acabar con mi sufrimiento sin más drama ni pena, sin nada, lejos de todo irme sin que nadie se entere de mi suerte sin lágrimas falsas que lloren mi adiós, sin espinas ni cruz, como un perro lo hace, en llamas que consuman mi ser, para que no haya rastro de mi existencia por favor es mi ultima voluntad.
Horas amargas de encierro, noches eternas, desvelos sin sentido, años perdidos, sufrimiento y dolor, angustia agónica, llanto sin lágrimas, deseos de morir y de seguir en contradicción, sin más futuro que la nada. Sin ambición de éxitos y una sola cosa en el pensamiento que hay cosas imposibles. Y prohibidas para mí como amar, ser feliz, o ser amado, paz, gozo o perdón. Sólo soy merecedor de miserias, de odio, de rencor, de una pasión sin destino, de ríos de soledad y abandono, de oscuridad y silencio, en la simpleza de las palabras no encuentro como expresar esta mezcla tan confusa de sentimientos.
Esa que diga todo para no sentir ya más nada, hoy muero en vida, no tengo nada, ni nada temo, ahora me da lo mismo una cosa o la otra, no le encuentro sentido al estar vivo.
V. A. S.
Domingo, 03 de octubre de 2010, 03:30.
Por que las palabras duelen a veces tanto, no existe golpe, tortura o flagelación, que hiera como las palabras que lastiman, más allá de que no sean verdad, uno muchas veces llega a creerlas. Los moretones desaparecen, las heridas cierran y dejan de sangrar, los huesos sueldan, todo eso es soportable. Pero cuando te lastiman el alma con palabras las cosas son diferentes llevan toda una vida, y nunca se olvidan siguen doliendo aquí dentro más cuando se arrastran desde la infancia.
A pesar de eso en la vida hay risas que te hacen dulce los momentos, tropiezos que te hacen fuerte, tristezas que te hacen humano y amigos que te hacen soportar a pesar de todo y que te dan razones para seguir. Y aunque nunca diga todo lo que pienso o siento, me cuestan mucho esas cosas se los demuestro en todo acto, en mi compañía incondicional, en fidelidad hacía ellos. Tal me resulte más fácil escribirlo no porque falte el valor para decir te quiero, te amo o brindar un abrazo. Sino porque no puedo brindar lo que nunca tuve, no lo conocí en mi infancia y solo cuando logre escucharlo, eran burdas mentiras, por eso lo demuestro en acto dándolo todo hasta la vida por mis amigos. Son importantes en mi vida.
Yo estoy tan habituado a la soledad, que no se estar con otros y amo la libertad que me da eso, soy un solitario y gusta serlo. A veces experimento ciertos sentimientos que llego a comprender, igual disfruto de mis momentos de soledad. Igual siempre estoy, ayudo y peleo por otros, el egocentrismo y soberbia ya son sentimientos que los deje de lado hace mucho tiempo, desde que esto esta conmigo, tuve el suficiente tiempo para reflexionar, hace más de 10 años casi de esto. Y cambié mucho, pero seguí manteniendo ciertas cosas intactas soy el mismo de siempre, pero más maduro me han lastimado tanto que por ahora la soledad para mi es la mejor opción. Tal vez cuando me recupere y salga de esto le de un nuevo curso a mi vida por ahora estoy bien así.
Se que a veces es bueno tener alguien a tu lado, pero todavía no encontré quien me libre de mis fantasmas de decepciones pasadas y eso aún me reprime para conocer a alguien, eso y tal vez mis propios prejuicios por mi condición de salud. Por eso se que si mejoro de mi pierna comenzare a librar mi cabeza de esos fantasmas, de mis prejuicios, de lo malo que llevo dentro y tal vez mi corazón le de lugar a eso que le hace falta y empiece curar desde dentro.
Victor
El costo de la vida.
Es imposible cruzar la vida
Sin que un trabajo salga mal hecho,
Sin que una amistad cause decepción,
Sin padecer algún quebranto de salud,
Sin que un amor nos abandone,
Sin que ningún ser querido fallezca,
Sin equivocarte en algún negocio.
Ése es el costo de la vida.
Sin embrago…
…lo importante no es lo que suceda
Sino como sobrellevarlo.
Si te pones a coleccionar heridas eternamente,
Vivirás como un pájaro herido,
Incapaz de volver a volar.
Domingo, 03 de octubre de 2010, 20:57
Cundo se empieza a intentar vencer el dolor tal vez en la cabeza vienen fantasmas a traer recuerdos que son antecesores de este sufrimiento que hoy comparto con mi soledad. Pero que gracias a la ausencia de todo despojo de sentimientos de lastima por uno mismo. Se vuelven solo momentos de melancolías.
Existe muchos dolores que afectan al ser humano los conozco todos, he atravesado por el umbral de la puerta de los agónicos sufrimientos de la vida. Y sigo aquí.
Se puede de la ciencia obtener medicación para calmar los dolores del cuerpo, pero no así los del alma, sí existieran remedios que dieran resultado para la melancolía, la tristeza, y la depresión. No habría tanto suicidas en el mundo, no habría tantas ausencias en la vida, no seriamos presa de amargos momentos que viven con nosotros por resto de nuestra vida. Si existiera el remedio para todo esto, no serían necesarios un grupo de mercenarios de la psicología, mal habidos abogados, y un sin de charlatanes que prometen la felicidad eterna por una unas monedas.
Sí fuera así no necesitaría practicar la catarsis de sacar en la palabra escritas un par de sentimientos que navegan aquí dentro sin encontrar destino, si fuera así no tendría que ahogar las lagrimas en la garganta y encerrar la tristeza en mi mirada para no dejarla salir en ríos que recorran mis mejillas. No tendría que hipotecar el corazón cada vez que alguien me mira demostrando algún interés para no quedar preso de un furtivo amor que solo durara un suspiro por que así inconcientemente lo he decidido para no quedar cautivo de una mirada, para no ser anestesiado por la lujuria de los sentidos, y ser sometido a los latidos mientras que para la otra persona que me acompañe no signifique más que una aventura. A Mostrar esa corraza que me aleja de todo peligro que viene de la mano de mis amantes.
No he de ser nunca una carga, no he de condenar a nadie a estar conmigo, no he de ser responsable de infelicidad si esta conmigo, por eso no prometo más una noche el amor de dos cuerpos, mi respeto, las tiernas caricias y la promesa de ser el más lindo de los recuerdos. Por que solo puedo ser compatible, libre y yo mismo con una mujer entre las sabanas, fuera de ellas me reprimo, no me salen las palabras, me alejo si veo el peligro del amor entre sus brazos. Y muchas veces prefiero la amistad a acabar arruinando la vida de un ángel consagrado en mujer plena para saciar el placer, pero que no fue hecha para mí. Y me enredo en historias sin sentido en cortos momentos en suspiros y ausencias. En la vida de un solitario ermitaño, y así se van pasando los años en compañía de mismo. Y aun así muchas veces me desconozco, no siempre tengo la libertad de dejarme llevar por mis instintos por la pasión o cualquier otro sentimiento. Mantener esa distancia me mantuvo alejado de las decepciones, pero a la vez preso de traumas y mis prejuicios. Así es la locura de mi vida así alejo un dolor y traigo otro dolor menor a mi vida, pero al fin de cuentas sufro de una o otro manera. Vivir mi vida así como hago como puedo como lo intento cada día pero alguien podría culparme no lo creo, si se pusiera en mi lugar sintiendo lo que siento aquí dentro actuaría tal vez de la misma manera creó.
Victor
Son parte de mí ángeles, arcángeles y demonios.
Conviven en mi todas maldades de está tierra, sin ser la pura
Expresión de mi sentir por más que estoy en la condena
De los infiernos donde se pena por los pecados de las almas
Llenas de los calvarios que imparten mis demonios interiores
Que se guardan mustios hasta comulgar en mis depresiones.
Pero al ver en el mar de tus ojos recuerdo a los ángeles,
Su existencia, que desde cielo van hacerse carne en la mujer mis sueños
Para recordarme la existencia de un paraíso,
Más halla de cualquier negación de esperanza, vienen a dar luz, a todo
Lo bueno que habita muy oculto en mi y soy mejor persona tan solo contigo.
Porque cuando se habita en las sombras de un recuerdo
Que se resiste a ser olvido y que vuelve como un fantasma a herir el alma.
Cuesta escaparse así no más de los traumas persistentes, en la inconciencia de este loco,
Que se ve anestesiado por la dulzura de una voz que confluye en la sonrisa más hermosa del mundo,
Cuando en el cristal de tus ojos me veo cautivo como un eterno enamorado que es salvado de los avernos por arcángeles del cielo soldados
De un dios que se acordó de mí al cruzarte en mi camino.
Sé que soy capaz de tanto mal, como de tanto bien, que soy animal descarriado,
Y la vez un humano dotado de la pasión de los sentidos de un corazón esclavo,
Donde la razón se niega a darle sentido a los latidos que le dan vida.
Sé que no soy ni bueno, ni malo, solo estoy buscando mi camino.
Donde convivo con la realidad de los otros, pero solo me rijo
Bajo mi ley, vivo y muero por ella, soy preso
De mis palabras, responsable de acciones y así forjo mi destino.
Sin echarle la culpa a nadie por resultados de mis desatinos, todas las decisiones
Que he tomado en vida, por más que hayan sido influenciadas por alguien,
Son solo mías, uno no puede hacer responsable a los otros de lo que pase en su existencia sobre está tierra, y mis errores no han de perseguirme toda la vida.
Por que si he de cambiar algo es el de equivocarme, tropezando dos veces con la misma piedra.
Son parte de mí ángeles, arcángeles y demonios.
Ángeles son las personas como vos que aparecen en mi vida para ser luz que ilumine mis tinieblas.
Que hacen las veces de arcángeles para salvarme de declive peligroso de ser tentado por esos,
Los demonios que impulsan a la violencia de una memoria olvidada .que vuelven cada canto
A recordarme que no estoy libre, ni seré libre hasta que le encuentre un sentido a mi vida
Y demuestre ser mejor de lo que fui alguna vez. Pero sobre todo demostrármelo a mi mismo eso es lo más difícil, tal vez tras unos labios que dan la palabra justa en él momento justo para darme una paz, que nunca había sentido, una sonrisa que me hace cautivó y unos bellos ojos que no esquivan la mirada. Tan puros que me avergüenzan por momentos,
Pero que son imposibles de esquivar porque se clavan en mi corazón recordándome que estoy vivo.
Tal vez tras ellos pueda encontrar el sentido que estoy buscando porque empecé cambiar en el momento que te he conocido, no me importa lo que me depare el destino me diste las fuerzas para resistir y seguir por este camino que he elegido.
Dios quiera que en el futuro de una forma o otra, compartamos el mismo camino,
Sino confluyan de vez cuando para no olvidar lo que hoy me despierta suspiros,
Lo que marca mis latidos y me dan razones para estar vivo
Y despiertas sentimientos que nunca había sentido o que solo estaban dormidos esperando
Por tu presencia para despertar liberándome de la apatía en que he vivido
hasta ser apresado mi pensamiento de recuerdo, ángel consagrado en mujer, solo por ti agradezco el haber tenido que nacer y dejo de maldecir, pidiendo que llegue un final, que algún día a de llegar.
V. A. S
Sábado, 02 octubre de 2010
Por caminos de espina va mi vida tropezando con mis miserias conviviendo con la soledad habitando en la tristeza entre frías y heladas aguas del desprecio, decepción de vivir entre mentirás, diciendo la verdad, Ho callando, estoy fuera de esta realidad no se jugar el juego que proponen los que me rodean, falsa fe, falso perdón de los pecados, dioses que fueron vendidos o comprados, profetas de escritorio, dueños del saber, miserables, dictadores de la norma careta de una vida que te obliga a disfrazar la mentira de verdad. Condenado por mis palabras por no falsear por ser uno y nada más. Rodeado de quienes venden su imagen a ídolos caídos, amistad que profesan y que confunden con la histeria de sus indecisiones. Te hacen desear estar solo, por lo menos así no te lastiman con los mensajes equivocados con la piedad de quienes se creen superiores y hacen caridad con el solitario.
Cosechando penas viene mi alma entre soledades y silencios, amontonando decepciones, desconfianza, tristezas por el tiempo. Amargas horas que recuerdo por ser dueño del dolor de heridas que no cierran, melancólico temor al olvido, temor por ser repetido el escenario del fracaso de los sentimientos. Amigos perdidos o que te pierden, compañeros sin compañía, amar sin que te amen, o viceversa. Fría y helada miseria de la vida. Sombras, oscuridad y silencio, constantes únicas que marcan la esencia de mi existencia, entre discriminación y desprecio, viví mi pobreza, la enfermedad y la violencia. Desilusiones tengo de sobra, cada día pierdo esperanzas y me entrego a la nada, mis logros solo me aíslan y quien se acerca solo me lastima esa es mi vida.
Victor
Desvelos eternos sueños perdidos, abandonos nocturnos, pesares diurnos, ejemplares raros de la noche salen a ver la luna y tú desde tu cuna, de tu refugio escondes el amor tras el recuerdo de un pasado que se hace presente sin olvido. Vivo grito de desesperanzas que inundan los sonidos del silencio, oscuro lamento que descubro cuando te pienso tan lejos en el tiempo, en la distancia, como el infinito, tan próximo como el recuerdo, amor que vives en mi, no has muerto, ni morirás porque te pienso, te siento entre mis brazos, percibo tu aroma, la suavidad de tu piel y el calor de tu cuerpo sobre mi pecho. No te has ido nunca de mi lado, cada noche que he rezado, cada palabra, que he pronunciado te a traído a mi por las noches entre el dolor y las heridas. Mi alma ha sido parida de las sombras y sin tu luz no es nada.
A veces sobran las palabras, a veces las palabras arruinan los momentos a veces las palabras faltan ó no llegan a las máxima expresión de un sentimiento ó a conjugar en oración, la ambición de las almas en el corazón no existen más palabras que los sentidos puestos en actos relatan historias mudas sin la palabra hablada, sin la expresión escrita, lenguajes de la mirada del acto y la consagración de un pensamiento que deja de ser cautivo y libre emprende a su vuelo, mensajero duende del destierro, recuerdo que vence al olvido.
Victor
Viernes, 1 de octubre de 2010, 09:30 h.
A veces las palabras duelen…
Por que a veces las palabras duelen tanto que provocan heridas que nunca cierren y prolongan recuerdos que desbocan en el alma quitándole sentido a la vida.
Porque vuelven como fantasmas del pasado, evitando que se disfrute del presente, se adhieren a las entrañas de tú ser siendo la causa de marcas imborrables presentes cada día de nuestra vida, evitando que uno llegue a ser feliz, es evidente que aunque más lo intente todavía me lastima aquí dentro desagarrándome el alma, no existe dolor que se le comparé, yo lo sé, he sufrido lo suficiente como para saberlo, de lo único que estoy seguro es de saber sobre el dolor, tanto físico, espiritual y mental he atravesado cada uno y muchas veces todos juntos.
Se lo que es tener ganas de morir para que todo esto se terminé de una vez, el no tener sentido para vivir, el estar sólo, sentir el abandono, el desprecio y la discriminación. Llegue a intentar darle final a todo pero fracase, y lo hubiera vuelto hacer de ser que encontré algo que hacer con mi vida, me forje a sangre y fuego, solo como siempre ha sido una constante en mi vida. Y aunque supere cada prueba, demostrando la fuerza, la obstinación, la terquedad del que no se rinde ante nada y a nada teme, ni siquiera a la muerte.
Del que vivió el infierno en vida, sin Dios que lo salve, único responsable de su destino y las decisiones que tomo, del camino que eligió, se hace cargo de todo lo que dejo, lo que gano y lo que perdió.
A pesar de todo eso todavía sigue atormentado por palabras que escucha en su cabeza, que son solo el maldito recuerdo que profesa:
“SOS un mal parido, un bobo, un ser inmundo, mal hijo, naciste para vivir solo, SOS más bruto que una arado, lo que te pasa es culpa tuya y lo mereces, nunca vas mejorar vas quedar así para siempre, SOS un perro, asqueroso, no se porque te tuve sino te quería, rengo de m… no servís para nada, vas morir solo porque SOS un amorgo malhumorado por eso nadie TE puede querer, etc.”.
Y parece mentira aunque pasaron los años todavía retumban en mi cabeza las palabras como si me las hubieran dicho hace un instante, podrán decirme tantas cosas que son mentirá, que no piense más, y aunque demostré todo lo contrario con mis logros personales, no puedo abandonar esas palabras aun siguen lastimando. No me sirven los elogios hacia mi persona, las buenas cosas que me digan de mi, ya antes las escuche, y por creerlas me volví vulnerable, así se aprovecharon de mí convirtiéndome en victima de la soberbia que alguna vez tuve. Ya no puedo confiar en nadie, ni en mi mismo, a veces ni yo me conozco, me rehusó a caer en las trampas de la adulación y el amor, son las dos cosas en las que más mal fue en la vida, no las quiero más en ella.
En mi infancia viví golpes, de toda clase y con lo que tuvieron a mano me pegaron tanto que mi lomo llego a curtirse a los 12 años no sentía los cintazos. Pero no guardo rencor por eso, como hacerlo con una madre enferma que no sabia lo que hacia y un padre ausente, que solo cuando el alcohol nublaba su mente reaccionaba con violencia sobre mi, sobre todos, gracias a Dios cambió a tiempo de actitud.
Los huesos se sueldan, las heridas cicatrizan, los moretones se van al tiempo, soy más duro de lo que parezco, conozco el dolor es parte de estar vivó y ser un salvaje inconciente que se arriesga a veces demasiado. Pero ningún dolor físico se compara a lo que llevo aquí dentro, cada palabra dejo más secuelas que cualquier golpe correctivo que halla recibido. Ahora que he madurado, como lo hice mucho más rápido que los demás, se que no todo era cierto, pero en ese momento cuando todavía madrugaba la razón en mi corazón, no existía nada más que esas palabras. Y uno cuando es chico llega a creer todo lo que se le dice, cada cosa que decían era como un disparo directo al cráneo quedándoseme incrustado el recuerdo en el cerebro.
A veces las palabras duelen tanto que quedan contigo toda la vida recordándote una y otra vez, silababa por silababa, lo que viviste ayer, se que en la vida he logrado más de lo que me he propuesto, la verdad nunca me propuse demasiado porque siempre creí que no lograría mucho. El estudio fue el sentido que encontré siempre para abandonar la realidad y más tarde el trabajo para escapar de un destino que decidí no sería el mío, nunca sigue la corriente, fui maldito rebelde, no acepte a ningún líder, ni ser peón de juego de ajedrez. Igual Confié y confié, para ver como decepcionaban una y otra vez. Amé con pasión e intensidad, como nunca creí que se pudiera hacer hasta el punto de dar mí vida sí fuese necesario, sólo para que me dejarán. Por eso me niego a caer de nuevo en eso me fue mejor cuando no hubo amor de por medio solo cariño, se querer fielmente tanto a mis compañeras de ruta, como a mis amigos de toda la vida. Soy solo incondicional con ellos, pero me confieso un solitario, que se cierra para no salir herido, me alejo con facilidad, cambio de lugar con desenvoltura no me arraigo, no tengo la capacidad de extrañar porque estoy habituado al cambió. Pero no olvido ni lo bueno, ni lo malo, podrán decir de mi muchas cosas pero no que deje en banda a nadie, siempre estoy cuando me necesitan, para escuchar, para tender una mano, dar un abrazo o sacar del pozo a los que son de ley, mis amigos, mis compañeros. Pero en tren de confesiones se que cuando logro que el otro este bien me voy, me alejo en el tiempo y en el espacio, y que cuando yo estoy mal me alejo más, me oculto en la oscuridad y el silenció, soy difícil de ayudar…
Hoy se que lo único me salva o le da sentido a mi vida es mi trabajo, es lo que hago, por lo que se me reconoce, no mis logros materiales o académicos no son más importantes, para mi, que la satisfacción de hacer lo que gusta con la pasión y amor que me sobran, que no tienen más destino que eso. Pero a veces hay palabras o gestos, que me recuerdan esas palabras y me impiden disfrutar de lo poco que tengo, eso es una cuenta pendiente que algún día he de saldar.
Hoy también sé que estoy solo que cuando llego o me voy no existe ser que piense en mí con amor, con cariño o que extrañe mi compañía. Que no he dejado nada más en esta vida que mis acciones, sin descendencia, ni compañera que llore sobre mi tumba con sinceridad cuando me vaya a dormir el sueño eterno. Y eso siempre me obliga a pensar si en algo de lo que dicen esas palabras en mi cabeza no hay algo de cierto.
Va lo único que sé, es que trataré de dejar en este mundo el producto de mis acciones para que se me recuerde o no mejor dicho para que otros utilicen para sí lo que he hecho en mi tiempo en está tierra. No me importan si saben la autoría, de cada cosa, sino, que yo sepa que fui útil, que serví de algo, que para mí, el paso por el mundo no fue intrascendente. Si no puedo lograr que me amén, será por que yo mismo, no me quiero a mismo, pero se que puedo lograr ser referente, o modelo por hacer bien las cosas que sé y con eso me conformo.
Igual las palabras quedarán más halla de los tiempos, espero que al escribir esto surja algún efecto y me abandonen por un rato. A veces quiero gritar y no me salé, quisiera amar y que me amen, pero ya creó que es tarde para mí, perdí mi tiempo estando años alejado de la vida. Hoy solo espero vivir el tiempo que me quede lo mejor posible, sobrellevar mi enfermedad, hacer las cosas lo mejor posible, ser fiel a mis ideas y convicciones, no traicióname ni traicionar, ser útil a los demás, devolver todo lo bueno que de la vida, así como cada favor que se me haga, pagar todas mis dudas a las personas que ayudaron en algún momento. Nada más y nada menos que eso, sin palabras de por medio abandonar la vida sabiendo que he hecho lo correcto.
Victor
Jueves, 30 de septiembre de 2010, 05:30 h.
Hoy no quiero hablar tanto del dolor físico sino de otros tipos de sufrimiento cómo lo son la soledad, la ausencia, el mal amor y el miedo a la decepción, el engaño, a ser usado. Ese mismo dolor en el alma y el corazón de los solitarios, que viven sus años escapando del amor. Como lo soy yo, que prefiere estar con alguien que nunca podré amar, que solo podré encariñarme a lo sumo querer. Para no quedar atado a otro ser que te cambié rumbo de la vida o se vuelva indispensable, ese temor a perder lo que nunca se tuvo, el que hace ser solo el amigo de esa mujer que con facilidad podrías amar. Y tener solo a tu lado en algunos momentos, a quien alejamos cuando nos damos cuenta que podremos llegar a ser algo más. Por eso para destellos de pasión solo nos dejamos llevar, por la pasión, por la apariencia, por el torbellino de pasiones que duran solo un momento y si te visto no me acuerdo. O que puede seguir mientras sea solo entre cuatro paredes nunca pasar del umbral de la puerta o las sabanas de una cama.
Pareciera que todo esto es lo ideal, pero tal vez, no sea así, a veces necesitas a alguien más, con quién compartir horas, charlas, palabras o silencios. Que te acompañe en esos momentos felices o tristes con quien ser protector o protegido. Compartir algo más que los fluidos de los cuerpos, caricias, besos o abrazos cuando te hacen falta y nada más. Esto hace mucho que lo pienso y a la vez lo evito, al compromiso profundo de las almas.
Pero en este momento en el que estoy solo en una cama es que vuelven a mí estos pensamientos que he evitado tanto tiempo, es una cuenta pendiente que algún día he de saldar. Ahora lo veo muy lejos en el tiempo, pero seria lindo tener a alguien en este momento, pero yo soy el responsable de mi soledad y tampoco me arrepiento de esto, tampoco me gustaría ser una carga para nadie tal vez sufriría más viendo que alguien sufre por mi. A veces tal vez es mejor estar solo en el dolor, y más aún cuando uno se ve a así mismo una carga difícil de llevar.
Por suerte con el tiempo me estoy volviendo más halla del dolor, autosuficiente y estoy dejando de depender de otros para hacer mis cosas, eso de tener que pedir ayuda no es lo mío, me cuesta tanto , me duele tanto, que repercute aquí dentro sobre todo cuando veo que el otro lo hace por compromiso y sin ganas. Sabiendo que sí fuera a la inversa yo daría todo, sería el que estuviera más pendiente para el otro estuviera bien, estaría pendiente de todo, por naturaleza soy de proteger a otros y más aun si forman parte de mis afectos. Y cuando alguien esta mal hago hasta lo imposible para cambiarlo, por eso los que en verdad me conocen saben que cuentan conmigo en esos momentos, tal vez no para salir o para otras cosas soy muy careta según dicen, no tengo vicios y una vida estructura, un poco aburrida, por momentos muy monótona.
Pero cuando sucede algo malo soy el primero en estar acompañar ayudar y darlo todo. Podrán decir de mi cualquier cosa, pero no que soy un mal amigo, hermano, hijo o compañero, aunque no estoy siempre y mantengo siempre distancia con los otros manteniendo siempre esa soledad ermitaña que me caracteriza. Cuando pase algo siempre estaré aunque no me llamen, aunque a penas tenga trato con el otro para brindar mi ayuda dentro de mis posibilidades. Por eso a veces no entiendo cuando el que esta conmigo encima me conoce más que los demás o forma parte de mi familia toma esa actitud molesta de hacer las cosas con un compromiso forzado.
Bueno por eso siempre elijo y seguiré eligiendo la soledad, por eso aunque estoy mal, estoy solo casi todo el día y me las arreglo solo, no pido ayuda, los que vienen y me dan uno mano vienen solos no porque yo se los pida. Así siempre será no voy cambiar más, después de tantos años de forjarme a la soledad y el abandono, me hice solo y mal no me fue.
Soy el dueño de mi destino y el único captor de mi alma. Mas allá de un montón de frases hechas se desdibuja la razón por la pasión, las palabras reiteran viejas sentencias que nadie olvida. Platónico amor como te desconozco, aunque te pienso a cada instante, amor verdadero ausenté de MI vida.
Como alejarme de ti, si estas presente en mi, que cursi conjunción de palabras para expresar lo que uno siente, tanto así que parece que se desmiente, cuando se lo dice tan libremente. Porque no cifrar las palabras en otros contenidos como la lujuria de los sentidos, la muerte y el olvido de una soledad, en ausencia, sin repetir la chispa de un corazón fugitivo que alguna vez escribió unos versos muy tristes en esta noche plagada de estrellas y silencios.
La única forma es escribir sin algún sentido, más que los que marcan el latido de un corazón partido, sin importar si se incorporan las frases que escuchó de algún orador de oficio cantor. No tengo la intención de dibujar con palabras cosas que siento sino transcribir el sin sentido de mis obsesiones, que no merecen llamarse amor, porque son solo el encanto transitorio de unos labios, que desaparece tras los besos mas intensos y el roce de unos cuerpos furtivos saciándose de la lujuria y la pasión con desenfreno.
Mis amores duran lo que una noche, un par días y lo que dura su recuerdo en mi cama. Los mejores amores que tuve fueron aquellos que duraron lo que un suspiró.
Nunca miento, ni prometo, pero me entrego en un solo momento podrán decir de mi cualquier cosa menos que engaño. Voy directo, hago de ese encuentro el más grato e inolvidable posible, donde voy queriendo cada línea de su cuerpo, escuchando sus palabras, respetando sus silencios y dando un abrazo inmenso mientras la contemplo con el amor verdadero de una amante sincero, aunque esto dure un día o la vida entera, por un instante soy el guardián de su piel y el protector de su felicidad.
Pero siempre vuelvo a mis soledades, pasan años entre cada encuentro, por eso mantengo el recuerdo hasta el próximo encuentro de unos labios que den el momento más sublime de su presencia entre caricias y besos. Vivo a mi tiempo y aunque nadie lo entienda amo como nadie, pero con la duración del momento, pero pienso en ellas más allá de del tiempo.
Victor
Miércoles, 29 de septiembre de 2010, 13:30 h.
Como duelen las palabras no solo cuando se dicen, también cuando se te quedan en la garganta cuando se ahogan en el silencio. Cuando no hay forma de expresar lo que se siente y naufraga todo intento de hacerlo en el vacío. Como duele estar tan lejos de todo y de todos. Y a la vez estar tan cerca, sentirse solo rodeado de gente, saberse el único responsable de sus desgracias y no poder culpar a nadie por su destino, porque uno es conciente de lo que siente que cada uno es artífice de lo que le pasa no se puede culpar a otros por lo que nos pasa. Eso sería una infantil excusa y pretexto para quedarse postrado en una cama y no dar pelea, uno debe saber que más haya de todo sí uno mismo no decide salir del abismo de los miedos donde el dolor y la autocompasión te entierra. No habrá apoyo o persona que este contigo que lo logré.
Será por eso que escribo estas palabras convalecientes para que a través de ellas me convenza de mis verdades y que no sean palabras al vacío, que charlo conmigo mismo y me doy razones para seguir peleando. Y tal vez indirectamente con Dios que palabra tras palabra aunque no lo mencione esta en mi cuando pido solo que me de fuerzas no espero milagros y no creo merecerlos hay tantos afligidos en el mundo, guerras, desastres y otros problemas que merecen su atención mucho más que yo.
Bueno por hoy suficiente de tanta palabra si destino todavía, veremos que nos depara el mañana mientras tanto a aguantar y seguir por este camino.
Victor
Veni, vidi, vixi
Demasiado he vivido, ya que en medio de lutosando sin encontrar el apoyo de un brazo,ya que apenas sonrío cuando estoy entre niños,ya que ver unas flores ni siquiera me alegra.
Ya que cuando en abril Dios convida a su fiesta,taciturno presencio tan espléndido amor;porque ya soy un hombre que rehuye la luzy que siente de todo la tristeza secreta.
Ya que ha sido vencida la esperanza en mí mismo…Muerto está el corazón, demasiado he vivido….
Sonriendo he vivido, cada vez más humano,siempre en pie, más mirando hacia donde hay misterio.
Hice cuanto podía: he servido, he velado,se han reído a menudo de mi pena y esfuerzo.Me asombraba saber que era objeto del odiotras de mucho sufrir, tras de mucho trabajo.
En la cárcel terrena donde no hay ala abierta.sin quejarme, sangrando y caído por tierra,triste, exhausto, el escarnio de los otros forzados yo llevé mi eslabón de la eterna cadena.
Pero ahora tan sólo entreabro los ojos, ni me vuelvo siquiera cuando me oigo nombrar;el hastío y el pasmo me dominan, como alguien que abandona su lecho sin haberse dormido.
En mi amarga pereza no me digno increpar a la boca envidiosa que conmigo se ensaña.¡Oh, Señor! Que las puertas de la noche se me abran, para que al fin me vaya, para que me oscurezca.
Víctor Hugo
Martes, 28 de septiembre de 2010, 01:30 h.
Después de una noche de desvelos dolor y lamentos, un aliciente una pequeña esperanza de manos del profesional que corto abrió mi cuerpo y luego los suturó, deja renovadas fuerzas en mi alma que gritaba en el vacío, cuando va terminar esto. Al curar mis heridas, lo físico con sus manos me dio un aliciente con sus palabras. Todo va bien en una semana me voy a parar me sacar los puntos todo marcha bien hay detalles y dolores que se van ir corrigiendo con el tiempo son solo dolores pos operación mi cuerpo según parece no rechazó artificial creación que será parte de mi de ahora en adelante mientras aguante eso me un nuevo impulso a seguir ese era el único miedo que todos después de la intervención que mi cuerpo ejerciera un rechazo.
El dolor es solo una circunstancia ya pasara y tal vez en algún tiempo se olvidará mi alma de todo lo que ha sufrido que es eso más difícil que olvidarse de cualquier dolor físico se juro por Dios. No tienen idea de las que pasé hasta llegar hasta aquí, y cuantas veces pensé en irme de este mundo lo más rápido posible. Pero dicen que una bala siempre dice la verdad, y cuando no es tu momento nunca saldrá, por más que lo intentes. Siempre hubo algo que me hizo reaccionar creo que si fuera por el estudio y luego por trabajo ya me hubiese ido hace rato de esta tierra. Tal vez por eso me encierro tanto en el trabajo y en el estudio, tal vez por eso será que ninguna mujer puede seguir mi ritmo, aunque quiera estar conmigo renuncia, cuando se da cuenta que es mi prioridad estar con alguien mientras esté así. Porque no quiero ser una carga para nadie, porque quiero ser yo el proteja, el cuidé, y este siempre ahí si lo necesitan para ayudar. Y no el que necesite que lo ayuden o depender de otros esa no es mi naturaleza. Yo soy libre, salvaje, independiente, autosuficiente y un condenado loco, que tuvo mala suerte. Que puede ser frío, con nervios de acero cuando todos están mal y a la vez el más pasional espontáneo e impredecible. Ni y se como voy reaccionar a veces. Pero sigo mi ley mis códigos no miento, soy frontal sincero a veces tanto que no tengo tacto para decir las cosas, y promuevo con mi actitud el conflicto. Y según algunos demasiado transparente se nota en seguida si algo no me gusta y estoy molesto. Por ahí no cuando algo o alguien me gustan, en ese último caso es porque por general de eso me alejo para no necesitarlo o llegar a depender de su presencia es como un mecanismo inconciente que dice aléjate ahora o nunca más o harás y te va lastimar. En esos momentos actúa más razón, no da lugar a la pasión y mucho menos a que nazca ningún amor.
Que le vamos a hacer soy así, pero también soy buen amigo creó, conmigo se puede contar aunque me aleje si me necesiten ahí voy a estar para dar la vida si fuese necesario sin esperar nada. Nunca olvido ni lo bueno ni lo malo, no soy vengativo, pero tampoco me busquen porque me encuentren y puedo ser el peor y devolver la gentileza potenciada sin que me tiemble el pulso. De igual manera quien me hizo algún bien por pequeño que sea para mi no se olvida y siempre saldo mis deudas, es ley por ella vivo por ella muero. Bueno hoy a pesar del dolor tuve luz en un día de tormentas espero que siga así mañana. Y llegado su momento saldré de esto por fin.
Victor
Lunes, 27 de septiembre de 2010, 00:00 h.
Me propongo a escribir, mi alma en el papel la dejaré como una lagrima cayendo en vacío, para derramar mis penas que se van acumulando con él tiempo, un tiempo de dolores, soledades y de ausencia. Hoy destierro todo sentimiento de autocompasión de mi corazón.
Como los pasos de quien nunca ha caminado por primera vez, tropezando, torpe, despacio y con algo de miedo pero a la vez con ganas de salir a correr. Así será como tendré que reaprender a caminar, para ser libre de la prisión de mis temores, de esta cama en la que siento hoy cautivo. Comprimido en el espacio reducido de mi existencia en horas amargas en que solo la soledad me acompaña. Muriendo de ganas de saltar al abismo y arriesgarme el todo por todo por seguir viviendo la vida que me toco en suerte, cambiando su curso y mi destino.
Tal vez no basten las palabras, pero escribir ayuda a pasar las horas apartado de mis miserias del dolor y olvidar todo sufrimiento que me aparte de la vida. Y ser libre miedos, de traumas o cualquier cosa que me impida, ser dueño de mi destino y responsable del camino que haya elegido.
Victor
Oración por la vida.
Señor, tú eres la fuente de mi vida, me ofreces la vida eterna sí así lo deseo.
Señor, yo creo en esa vida, te doy gracias y espero con gozo el día en que pueda compartirla contigo.
Por tú amor y tu misericordia santifica y fortalece nuestros esfuerzos para que se respete y se dignifique el fundamento de toda vida humana, en todos los rincones del planeta.
Que la justicia y la igualdad sean las banderas de este milenio.
Que brille tu rostro sobre nosotros y que en ti la humanidad entera encuentre la felicidad y el valor de vivir en mutua ayuda, haciendo de esta vida un anticipo de la vida futura que gozaremos eternamente.
Amén.
Domingo, 26 de septiembre de 2010, 02:00
Postrado en mi cama me dispongo a escribir las palabras que nacen de un corazón maltrecho.
El dolor a convivido en mi vida ya desde hace tiempo al igual que la soledad y el desprecio, dentro de mi no cabía la idea de tener que necesitar de otros para poder seguir con mi existencia, tampoco el tener que pedir que me ayuden a hacer las simples cosas que definen el cotidiano de una vida normal, por más, que mi vida de normal desde hace años no tiene nada solo que de tanto sufrir uno se acostumbra a eso de tal forma que eso se vuelve cotidiano y normal.
Dicen que el dolor nos recuerda que estamos vivos nos hace estar alerta, despiertos, atentos a todos y nos vuelve a veces algo peligrosos. Que viene a recordar que estamos vivos y que podemos luchar por cambiar nuestra suerte y dejar atrás lo que mal sentimos hoy.
Me duele el pecho de pensar en lo que he tenido que aguantar y lo que me queda por soportar todavía, parece que vida se vuelve un círculo donde el dolor y el sufrimiento se repiten en nuevos escenarios y distintos niveles de intensidad. Sí he sido mal parido así he llegado a mundo para atravesar el camino con espinas y más halla de las heridas seguir caminando sin retroceder ni rendirme siempre hacia delante sin mirar atrás.
Nunca nada me fue fácil en la vida, porque he de esperar que ahora lo sea cada prueba que me ha puesto Dios o quien juegue con los destinos de los míseros mortales como yo, los pasado como pude en mi tiempo sin caer abatido en la lucha que ah sido un constante en mi vida. Peleo desde el vientre materno me puedo definir como un luchador o un guerrero, o simplemente con un obstinado terco que no se da por vencido demasiado necio para aceptar la derrota. Que no se detiene aun cuando la cordura o la razón marquen otro sentido y digan que es mejor bajar los brazos yo sigo, sigo golpeándome contra una pared, buscando imposibles, sin conformarme con los que los latidos de un corazón partido podrían decir como los logros de un mal nacido. Que cambio el designio de su destino y a fuerza de mis sentidos me mantiene acá vivo. Cautivo de la vida, aferrado a mí sin sentido a mi locura.
Aunque muchas veces los golpes de la vida me han puesto de rodilla no han tumbado, pero si me han marcado, no se si se aplica eso de “lo que no te mata que hace más fuerte” más bien yo diría después de atravesar el infierno y lamerse las heridas, de que late el dolor en tus venas y recorre tus entrañas. Mientras tus husos te recuerdan con cada día lo que has sufrido, te preparas para seguir y resistir lo que se venga, que no existe miedo ni lagrimas en el alma. Por más que las lágrimas algunas vez sean necesarias para descargar un cúmulo de sentimientos, aunque no son aliciente sino se hace nada para cambiar tu suerte, con rezar solo nos comunicáramos con Dios. Yo no quiero pedir milagros creo que de ruegos ya debe estar cansado, solo le pido que de fuerzas y agradecerle que aun siga aquí dando pelea en la soledad de mi alma, soportando del destierro de mi mente de este cuerpo para olvidar todo el mal que por momentos habita en mi para desgarrarme por dentro en un sordo lamento que aunque no expresa lo que siento. Y que muchos confunden en mi rostro con un enojo con odio y profundiza mi seriedad más aún.
No puedo culpar a nadie por lo que he sentido hasta ahora, pero no puedo dejar de hacer algo para ser yo mismo el responsable de tener futuro. Por eso es que me la juego por eso en mi no existe el miedo aunque sí la ansiedad que no puedo sacar. Para no condenarme a la soledad, para no desterrarme de la vida, cerrando las puertas de mi corazón a quienes en este momento piden algo se que no puedo dar hasta que no salde esta cuenta corriente, esta deuda conmigo mismo. que aunque está actitud me hecho mucho más fuerte y resistente a todo me obligado a vivir aislado a no comprometerme con nada ni nadie, a ver cada amanecer solo en mi cama en un cuarto vació y oscuro, en las noches a charlar entre silencios con mudas palabras que van a la nada. Sin tener más compañía que la soledad de no estar por momentos ni con uno mismo.
Lo que hoy soporto será cierre de este circulo de sufrimientos y me permitirá vivir por algún tiempo momentos simples, buenos momentos, si de eso no se trata la vida de buenos momentos donde se pueda compartir con amigos y tal vez algún ser querido lo simple de estar vivo, lo que solo apreciamos cuando perdemos, un amanecer caminando de la mano quien quieres, una reunión de amigos, un baile y un beso, una caricia, la risa y la brisa acariciándote la cara. Que se yo no pido mucho ni nada más quiero que vivir siendo normal y no me importa como vean los demás, sino como puedo verme yo a la distancia y sentirme bien conmigo mismo. Nada más que eso.
Victor
Miércoles, 15 de septiembre de 2010, 03:30 h
Confesión final, mi último adiós.
De esta forma me despido empiezo con algunas palabras de un poeta frustrado, de un romántico, enamorado de amores imposibles que nunca supo lo que es ser amado y que tiene más amor y pasión en sus venas de el que podrá dar en vida.
Por la palabra que nunca se dijo,
Por la caricia sin destino,
Los besos perdidos en el olvido,
Por la promesa de unos labios tentados
Por el pecado de un amor prohibido.
Por la lujuria de los sentidos,
Es que estoy aquí perdido.
Por las miserias de una vida en el mundo
De los desposeídos donde la razón no tiene sentido,
La pasión naufraga en mares helados,
Donde el amor no es más que una excusa
Y no sentimiento, donde vivo sin esperanzas,
Sin promesas encerrado en mi dolor,
Habitando en el recuerdo que se resiste al olvido,
Reviviendo los peores momentos una y otra vez en mis sueños o mejor dicho en mis pesadillas que mantienen preso de mis complejos,
Donde late el dolor de viejas heridas,
Donde me siento menos que nada.
Vivo en el pasado cada noche mientras duermo,
Cautivo detenido en un tiempo, en mi infierno,
Por eso ya casi no duermo sumado al sufrimiento físico se encuentra el de mi alma y mi pensamiento.
He pensado tantas veces en acabar con esto,
Lo he intentado más de una vez pero ya hace tiempo
Las bala no salió, dicen que bala siempre dice la verdad tal vez no era mi momento pero ya llegará.
En mis depresiones te pienso muerte como alternativa a la agonía y sufrimiento de mi vida, pero ya tengo una pequeña razón para seguir encontré sentido a vivir haciendo lo que elegí, aunque me lo quisieron quitar más de una vez si pierdo esto lo poco que tengo, ya no habrá para mi vida. En estos años de soledad no conseguí quien me quiera y este conmigo, para siempre, no tuve descendencia, ni siquiera tengo un perro que me ladré, veo a todos alejarse de mí, me engañaron me mintieron y me usaron. Lo único que me dio un poco de alegría y satisfacción fue el reconociendo por mi trabajo, ver los frutos de mi esfuerzo, y las palabras de una niña, ya hecha mujer que me hizo ver que valgo algo me regalo su sonrisa y más halagos de los que merezco. Yo se que para algunos eso será poco pero para quien como yo no tiene nada, ni siquiera razones para vivir es demasiado, por eso resisto tanto, me aguanto cosas que no soportaba antes, por eso sigo aquí en la vida. Sí me lo quitan me iré de ella sin penas no habrá lagrimas, ni consuelos, nadie me extrañara por que me iré sin hacer aspamentos con mi partida, sin dejar huellas de mi paso por la vida, no daré tiempo para que mientan diciendo que me extrañan seré olvido, pasado, y adiós. Me encargaré de no sufrir más ya pagué todas mis deudas con creces, di mi vida por otros ahora déjenme dar mi vida por mi, elegir si debo vivir o morir, no pido mas que eso no quiero terminar postrado solo y abandonado, no quiero pagar para estén conmigo cuidándome. Sí desde que nací llegue a la vida a sufrir quisiera irme de ella durmiendo sin enterarme por favor háganme un favor si alguna vez leen esto déjenme ir llegado el momento, no quiero agonizar, retorcerme de dolor hasta el ultimo suspiro, sino que sea tan rápido como sea posible les ruego eso sí yo no puedo hacerlo por mis medios, no habrá culpas ni condenas, no necesitaras pedir perdón.
Tendrás todo mi agradecimiento y amor por siempre, gracias por comprender.
Víctor.
Viernes, 10 de septiembre de 2010, 03:30 h.
Hoy cumplo a las 10:00 de la mañana 32 años de vivir perdido en esta vida. Casi 10 años de sufrir la desgracia de años de soledad y abandono. 5 años de haber encontrado un motivo para seguir peleándola. Más años de haber sido quién abandonó toda fe y esperanza, después de que hace 6 años estuve tirado en una cama y renuncie a Dios o toda religión, a seguir falsos profetas, clérigos, curas, pastores, rabinos o todo el que te llama hermano guardando un puñal en la espalda. Hoy ya no creo en los hombres, no confió en nadie. Pero he vuelto a reconciliarme con Dios. A pesar de mi alejamiento casi todas mis noches rece hable con él, en la soledad y oscuridad de mi alma, en cuarto vació y oscuro. Tal vez fue por costumbre nada más y no siempre en el mejor de los tonos.
Pero hoy vuelvo creer en el, aunque no encuentre, templo, sinagoga, iglesia o recinto donde lo encuentre. Solo creo que para encontrarlo hay que empezar por aquí dentro de uno. Meditando y alcanzando la paz con uno mismo. Ahora mis rezos son distintos desde hace tiempo no pido milagros ni curas de ninguna índole. Solo que me de fuerzas para seguir. Tampoco tengo una forma para pedirlo especial más la que nace a mi manera, he leído frases de la Biblia, el Tora y el Talmud. Aunque encuentro semejanzas en su oración, para mi es mejor la que nace del corazón, la que agradece y no pide más eso, fuerzas para seguir. Para que molestar con más creo que el hombre le da suficiente trabajo y arruina gran parte de su creación como para poder pedir algo más.
Víctor
"No me gusta la palabra tolerancia, pero no encuentro otra mejor. El amor empuja a tener, hacia la fe de los demás el mismo respeto que se tiene por la propia."
Oración
Señor, ayúdame a aceptarme tal cual soy, que acepte mis emociones, mis sueños, mis esperanzas, sin prejuicios para que pueda vivir en paz y en armonía, primero conmigo, y luego con mi entorno.
Señor, ayúdame a recomenzar mi vida de nuevo, que pueda vencer todos mis miedos, todas mis dudas, y aprenda a arriesgarme amando incondicionalmente todo lo que emprenda, que mi corazón sepa compartir mis éxitos y fracasos para que mis penas y alegrías sean amenas y mi espíritu ni engorde, ni enflaquezca, a fin de poder mantener el equilibrio necesario para mi propia subsistencia.
Señor, sólo pido sabiduría no para poder entender el bien o el mal, sino para aceptarlos. No pido, Señor, no tener que vivir situaciones tristes, porque también eso es tu voluntad, sino simplemente saber pasarlas, saber superarlas, saber aceptarlas.
Inúndame, Señor, de tu luz e ilumíname, para así poder iluminar a los demás.
F. P.
A dios le gustan los misterios…
¡El Señor ha llenado la vida de enigmas,
Problemas y misterios, de emoción y de suspenso,
Para presentar un reto a nuestro intelecto,
a nuestra espiritualidad, a nuestra fe
y a nuestra confianza en Él, y
para motivarnos a querer hallar las soluciones!
Cuando quiere hacernos ver su voluntad,
A veces nos enfrenta con enigmas desconcertantes.
¡Casi le gusta dejarnos perplejos con esos misterios,
Porque así nos hace orar con ganas!
Nos habla con acertijos y misterios,
Pero casi siempre nos da la punta del hilo de la madeja,
Y luego sigue dándonos pistas que conducen a la solución.
Nos conduce paso a paso,
Pero nunca sabemos lo que sucederá
Hasta que nos da el paso siguiente.
Prefiere que busquemos por nosotros mismos,
Pues ello nos hace poner en juego nuestra fe en Él, en Su palabra, en Su divina guía y magnanimidad y en Su amor paternal.
Demostramos confiar en Él cuando obedecemos,
A pesar de que ignoremos
Qué nos espera al final del camino.
Tal no veamos la salida,
Tal vez desconozcamos la solución,
Es posible que ni siquiera sepamos adónde nos lleva
Ni qué nos iremos a encontrar,
Pero confiamos en que Dios cumplirá Sus promesas.
Como hizo Abraham cuando obedeció a Dios
Y salió, sin saber adónde iba.
¿No te gustan a ti los misterios?
¡A Dios Sí!
El ruego (la plegaria)
Yo ruego para que Tú seas nuestros ojos
Y nos mires hacia donde vamos.
Para que nos ayudes a ser sabios
En aquellos momentos cuando no sabemos.
Deja qué ésta sea nuestra plegaria.
Andando en nuestros caminos,
Guíanos en tu gracia
Hacia un lugar donde estemos seguros.
Sé la luz de nuestros días.
Yo ruego para que encontremos la luz en nuestros corazones
Y la mantengamos siempre al recordarte.
Cuando las estrellas salgan cada noche,
Deja que la eterna estrella sea nuestra plegaria.
Cuánta fe hay cuando las sombras llenan nuestros días.
Guíanos hacia un lugar. Guíanos con tu gracia.
Danos fuerza para que estemos seguros.
Soñamos un mundo sin más violencia.
Un mundo de justicia y de esperanza.
Cada uno dando la mano a su prójimo.
Un mundo símbolo de paz y de fertilidad.
La fuerza que Tú das nosotros la ansiamos
Para que la vida sea plena.
Es el deseo que queremos
Y que nos guíes desdé arriba,
Encontrando cada uno el amor.
Nosotros esperamos que cada alma encuentre
Dentro de sí otra alma para amar.
Dejan que ésta sea nuestra plegaría,
Somos como niños,
Necesitamos encontrar nuestro lugar.
Guíanos con tu gracia, danos fuerzas para estar seguros,
Siendo que la fe que hay dentro nuestro, nos salvará.
Josb Groban
Martes, 07 de septiembre de 2010, 03:30 h.
MUCHOS MUEREN DEMASIADO TARDE Y ALGUNOS DEMASIADO PRONTO.
Muchos mueren demasiado tarde y algunos demasiado pronto. La doctrina que dice: “¡Muere a tiempo!” parece extraña aún. Claro que el que nunca vivió a tiempo, “¿Cómo habría de morir a tiempo?”¡Qué no nazcan nunca! He ahí lo que aconsejo a superfluos.
Se hacen los importantes con su muerte, todos conceden importancia a la muerte, pero la muerte no es aún una fiesta. La muerte cumple, para todos los vivos, viene a ser un aguijón y una promesa.
El que cumple muere de su muerte, victorioso, rodeado, de los que esperan y prometen. Así habría que aprender a morir, y no debería haber fiesta sin que tal moribundo santificase los juramentos de los vivos.
Morir así es mejor, y morir en el combate, y prodigar una gran alma aún más grande. Pero el combatiente y el victorioso odian por igual vuestra muerte aspaventera, que viene arrastrándose como un ladrón y que sin embargo, se acerca…
Yo os hago el elogió de mi muerte, esa muerte libre, que viene porque ¡yo quiero!
Nietzsche, Federico.
Una pequeña venganza es más hermosa que ninguna.
Una pequeña venganza es más hermosa que ninguna. Y el castigo no es también un derecho y un honor para el trasgresor, yo no quiero vuestro castigo.
Es más noble condenarse que porfiar, sobre todo cuando se tiene razón.
Sólo que hay que ser bastante rico para eso.
No me agrada vuestra fría injusticia: en los ojos de vuestros jueces se trasluce siempre la mirada del verdugo y su helada cuchilla.
Decidme: ¿Dónde se encuentra la justicia, qué es amor con ojos perspicaces?
¡Inventadme, pues, el amor que soporta, no sólo todos los castigos, sino también todas las faltas!
¡Inventadme la justicia que absuelve a todos! ¡Salvo a los que juzga!
Nietzsche, Federico